“¡Haz crecer tu biblioteca más allá del marketing! La participación ciudadana como motor de cambio” fue el título que elegí para mi presentación en la IX Jornada TAB. Surgió de la idea de explorar qué posibilidades brindan los procesos de participación ciudadana a las bibliotecas, debido a mi actual ocupación en el campo de la participación ciudadana digital y su difusión y promoción en redes sociales: el proyecto Decide Madrid, del Ayuntamiento de Madrid.

El pasado 9 de noviembre tuve la oportunidad de ser invitada por la Biblioteca del Centro Médico Mar del Plata a participar en este encuentro nacional de bibliotecarios argentinos, que ya va por su novena edición.

Éstas son las conclusiones de mi intervención:

Visibilidad de las bibliotecas

en que deben mejorar las bibliotecasLas bibliotecas siguen necesitando visibilidad y es un asunto que nos preocupa a los bibliotecarios, según resultados de muchas encuestas. Hay una brecha entre los valores y activos que representan las bibliotecas para las sociedades a las que sirven y la falta de visibilidad que tienen en el discurso público. Las bibliotecas no están presentes en el debate de muchos asuntos en los que deberían ser protagonistas: la brecha digital, la identificación de información fiable, la alfabetización informacional, y tantos otros.

Estrategias de comunicación y marketing

Las bibliotecas tienen que implementar estrategias de comunicación y marketing para ser más visibles y llegar al mayor número de personas posible en sus comunidades.

El enfoque más habitual que siguen las bibliotecas es el de tener una presencia orgánica en redes sociales, pero no suelen abordar campañas de SEM, display, retargeting e incluso de publicidad offline, por ejemplo. Quizá falta una especialización en este campo en los perfiles bibliotecarios. Esta limitación hace que las posibilidades de conversión directa (que la audiencia se convierta en usuaria de la biblioteca) se reduzcan. Así que el marketing que realizan las bibliotecas en redes sociales alcanza un cierto techo.

La comunicación y el marketing son procesos que deben incorporarse a las bibliotecas de una forma más ambiciosa de la que se suele venir haciendo.

Es innegable el beneficio que pueden reportar para llegar a más audiencias al ampliar la visibilidad de las instituciones y su interacción con más públicos.

Ir mas alla del marketingSin embargo, la ausencia de estrategias de marketing y comunicación no es la única causa de la falta de visibilidad de las bibliotecas. De ahí que defienda que hay que ir más allá del marketing para hacer visibles las bibliotecas. La comunicación y el marketing nos van a ayudar en la medida en que seamos capaces de conocer muy bien a nuestras comunidades y sus necesidades y de crear un compromiso y una vinculación con ellas.

¿Qué es y qué no es participación ciudadana?

mitos de la participación ciudadanaHay muchos métodos de trabajo realizados en las instituciones que no son considerados participación ciudadana, entendida desde la perspectiva del gobierno abierto: las encuestas, las entrevistas, los focus groups, los grupos de interés, los buzones de quejas y sugerencias, los servicios de divulgación a la comunidad, el voluntariado. Son técnicas vinculadas, bien a la investigación social cualitativa, bien a la gestión empresarial, bien a la mejora de la calidad de los servicios públicos, etc.

La participación ciudadana no es un conjunto de acciones aisladas, como las anteriores; es un proceso a largo plazo enmarcado en el paradigma de gobierno abierto. Y es un concepto que implica abrir las decisiones al conjunto de la sociedad.

La participación ciudadana implica abrir las decisiones al conjunto de la sociedad.

Las implementaciones de procesos de participación ciudadana real, auténtica, en diferentes países, han obtenido como resultados, entre muchos otros, el fortalecer un sentido de pertenencia comunitaria y una mejora de la imagen institucional. Además, la integración de la ciudadanía en las decisiones permite a la institución conocer mejor lo que desean.

Un caso de éxito es la plataforma de software libre denominada CONSUL, creada por el Ayuntamiento de Madrid para implementar plataformas de participación ciudadana digital. Más de 90 gobiernos de todo el mundo están utilizando este software, cada uno de los cuales recibe un nombre de su institución: Decide Madrid (Madrid), BA Elige (Buenos Aires), Participa Jalisco (Jalisco), etc. Y ha recibido el Premio al Servicio Público de la ONU 2018 por establecer modelos de gobernanza más abiertos, transparentes, participativos e inclusivos. Esta plataforma permite poner a disposición de la ciudadanía los mecanismos necesarios para facilitar la toma de decisiones de los gobiernos: propuestas ciudadanas, presupuestos participativos, votaciones, legislación colaborativa y debates.

¿Qué papel pueden desempeñar las bibliotecas ante la participación ciudadana?

papel de las bibliotecas en la participacion ciudadanaCuando se ponen en marcha mecanismos reales de participación ciudadana, de apertura a la sociedad de la toma de decisiones, el nivel de implicación e información de la ciudadanía aumenta. La gente se preocupa por las decisiones que tiene que tomar y por lo tanto se informa sobre ellas. Y aquí es donde tienen un papel las bibliotecas, al poder satisfacer estas demandas de información. Las bibliotecas ayudan a las personas a estar mejor informadas.

Son instituciones comunitarias conocidas y queridas, con espacio disponible, equipamiento y personal bibliotecario capacitado para ayudar a las personas a estar mejor informadas. Las bibliotecas han atendido una necesidad vital por los espacios comunes en los que la gente puede intercambiar ideas y donde las personas pueden trabajar juntas hacia lo que perciben como el bien público.

El acceso a la información es el primer paso para fomentar la participación ciudadana desde las bibliotecas y contribuir al desarrollo social.

La biblioteca puede abrir canales de información hacia la ciudadanía, transmitiendo las iniciativas o proyectos que se estén desarrollando a nivel municipal: las consultas públicas a nuevas ordenanzas, reglamentos o políticas públicas; la apertura de procesos de presupuestos participativos, etc.

Las bibliotecas pueden asumir varios niveles de implicación en la participación ciudadana: desde ofrecerse como espacios cívicos neutrales, a ser centros de información cívica, o a facilitar acceso y formación en tecnología cívica, o convertirse en puentes entre la ciudadanía más activa y los gobiernos que abren estos procesos.

Un ejemplo: la futura Biblioteca de la Ciudad de Helsinki

biblioteca ciudad helsinkiEl próximo mes de diciembre se abrirá al público la nueva Biblioteca de la Ciudad de Helsinki, después de un proceso participativo muy significativo. Involucraron a la ciudadanía para diseñar su propia biblioteca futura. Utilizaron una plataforma de participación digital, el Árbol de los Sueños, para recoger las ideas de los ciudadanos. Recogieron más de 2000 sueños que se analizaron y se prototiparon para desarrollar contenidos y servicios para la nueva biblioteca.

Además, han llevado la idea de la participación mucho más lejos y ahora están trabajando con sus comunidades con presupuestos participativos.

Sí, los ciudadanos deciden en qué se gasta el presupuesto de la biblioteca.

El programa de presupuesto participativo se basó en proyectos con un límite de presupuesto de 25,000 coronas. Se presentaron diferentes proyectos por parte de la ciudadanía y luego se votaron. La idea ganadora fue planteada por dos niños de doce años para una sala de juegos en la biblioteca.

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Presentación